Blog

¿Los castigos funcionan?

image1 (2)
sin categoría

¿Los castigos funcionan?

Te has preguntado alguna vez que estará pasando por la cabeza de un niño cuando le castigan?

Algunos pueden decir que son malos o que no valen para nada.

Otros deciden no repetir la conducta que ha provocado el castigo, pero lo hacen por miedo y se sientes intimidados, no porque hayan adoptado principios éticos.

Estos son los niños que pueden convertirse en unos adultos adictos a la aprobación y pasarse la vida intentando demostrar que valen porque, en el fondo, han decidido que no son lo bastante buenos.

Otros pueden estar pensando en cómo derrotar a sus padres más adelante o en como evitar que los pillen en un futuro.

Muchos piensan en como vengarse y normalmente lo hacen bastante pronto.

Cuando les castigan, muchos niños se quedan con la sensación de injusticia. En lugar de centrarse en la conducta que ha provocado el castigo, se centran en la ira que sienten hacia el adulto que se lo ha impuesto o los ha avergonzado.

Algunos adultos cometen el error de pensar que los niños continúan portándose mal porque el castigo no ha sido lo suficientemente severo como para darles una lección.

Por ese motivo vuelven a castigarlos, más severamente y ellos encuentran formas cada vez más inteligentes de tomarse la revancha.

Con ello se perpetua un ciclo de venganza.

Los padres pueden no reconocer la severidad del ciclo de venganza hasta que sus hijos son adolescentes y se rebelan por completo escapándose de casa, tomando drogas o haciendo campana/cinta en la escuela.

No estoy diciendo que el castigo no dé resultados. Cualquiera que haya estado con niños sabe que castigarlos los obligará a dejar de portarse mal, al menos durante un tiempo. Por este motivo, los adultos pueden creer que están ganando muchas batallas disciplinarias.

No obstante, han perdido la guerra cuando los niños se ven impulsados a vengarse, evitar que los pillen u obedecer por miedo o por sentir que no valen nada.

Mientras los adultos sigan concediendo importancia a ganar, convertirán a los niños en perdedores.

¿Que otra opción existe a los castigos?

El libro “Como educar con firmeza y cariño” es el libro de disciplina positiva por excelencia.

La clave no es el castigo, nos dice, sino el respeto mutuo.

Nelsen instruye a padres y profesores para que sean amables y firmes a la vez, a fin de que cualquier niño, desde uno de tres años hasta un adolescente rebelde, pueda aprender a colaborar creativamente y tener autodisciplina sin perder su dignidad.

Seleccione los campos que se mostrarán. Otros estarán ocultos. Arrastre y suelte para reorganizar el orden.
  • Imagen
  • SKU
  • Clasificación
  • Precio
  • Stock
  • Disponibilidad
  • Añadir a la cesta
  • Descripción
  • Contenido
  • Peso
  • Dimensiones
  • Información Adicional
  • Atributos
  • Custom attributes
  • Campos Personalizados
Click outside to hide the compare bar
Comparar
Lista de Deseos 0